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CONSTRUYAMOS ENTRE TODOS

José María Fidalgo, Graciano Palomo y Rodolfo Martín Villa (de izquierda a derecha), durante la charla.José María Fidalgo, Graciano Palomo y Rodolfo Martín Villa (de izquierda a derecha), durante la charla. (JESÚS J. MATÍAS)
Diario de Burgos

El que fuera ministro durante la Transición Rodolfo Martín Villa y el exsecretario general de Comisiones Obreras José María Fidalgo destacan la necesidad de «recuperar» el Diálogo Social ante los retos del futuro

Rodolfo Martín Villa, ministro en diversas áreas durante los Gobierno de Adolfo Suárez en la Transición española, y José María Fidalgo, exsecretario general de Comisiones Obreras, pidieron ayer en Burgos que el Diálogo Social alcanzado en los años posteriores al franquismo sea ejemplo a seguir para el desarrollo de la «necesaria negociación colectiva» ante los retos de la industria 4.0 y el cambio del paradigma laboral.


El político y el sindicalista fueron los protagonistas de la jornada ‘La evolución del Diálogo Social: de la experiencia del 78 a los desafíos del .0’, celebrada en Cultural Cordón con motivo de la celebración de los 40 años de la Federación del Metal de Burgos (Femebur). El periodista ribereño Graciano Palomo moderó una mesa redonda en la que se notó gran nostalgia de la capacidad de los políticos de la Transición para solucionar los problemas del país y ponerle en la senda del desarrollo económico y social.


«Los ocho meses del primer Gobierno de Suárez, hasta las elecciones generales de 1977 (donde él ejerció como ministro del Interior) son un periodo difícilmente repetible en cualquier país del mundo y que son un auténtico ejemplo, ya que el país dejó de tener presos políticos y exiliados. Fue un momento de gran complicidad entre los jóvenes procedentes del franquismo, entre los que me encontraba, y los antiguos republicanos, que trabajaron juntos para ofrecer al país la sociedad que ellos querían, democrática», afirmó Martín Villa, que se refirió especialmente a la realidad política de aquellos años convulsos para España.

José María Fidalgo, por su parte, centró su discurso más en la parte sindical y de la necesidad de acuerdo entre empresarios y trabajadores para, «entre todos, construyendo a medias», hacer evolucionar al país. «Estos señores -en referencia al Gobierno de Suárez- lograron dinamizar la sociedad de una forma impresionante con la premisa de la igualdad», afirmó. «Ellos, junto a políticos de altura de aquella época, lograron dar a España, que venía de 40 años de dictadura, una Constitución que era de las más adelantadas de su época y dieron paso a una etapa en la que la negociación colectiva dio grandes frutos», añadió Fidalgo. El exsecretario general de CCOO aseguró que «se negocia mejor con la oreja que con la boca», y aseveró que el Diálogo Social surgido en aquel tiempo permitió que así fuera. «Sentándose las partes, considerándose en igualdad de condiciones e importancia, y siendo conscientes de que en conjunto se puede lograr cualquier cosa, pero por separado ninguna, se logra avanzar».

Por todo ello, lamentó que en ciertos momentos, máxime en los tiempos de crisis, se haya olvidado la necesidad de buscar «el bien común » mediante «la negociación colectiva, que ha llevado en España a etapas de grandes y productivos convenios colectivos», remarcó. Por ello, «sin duda», ante los nuevos retos de la cuarta revolución industrial y la creciente mecanización y tecnificación de los empleos, «este precedente debe ser muy tenido en cuenta», concluyó.


CONFLICTO CATALÁN. Cuestionados sobre la problemática a la que se enfrenta la democracia española en Cataluña, tanto Martín Villa como Fidalgo lamentaron la situación y restaron legitimidad a los actos de presión iniciados por «los golpistas». «Cuando en 1934 Lluís Companys declaró la independencia catalana y la República, que hay que recordar que en aquel momento el sistema político era republicano, frenó la intentona se catalogó desde los sectores catalanistas de ‘represión monárquica’, que era el régimen anterior. Ahora se repite la historia y se habla de franquismo, el sistema inmediatamente anterior», recordó Martín Villa. Por su parte, Fidalgo se refirió al uso de la huelga como arma política y de presión y afirmó que el martes «no hubo ningún tipo de huelga general en Cataluña, un derecho que por otro lado es totalmente constitucional. Los trabajadores acudieron a sus puestos de trabajo, simplemente hubo sectores que se dedicaron a entorpecer el tráfico de personas y de mercancías », concluyó.

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